El Perú atraviesa un momento decisivo frente a los desafíos ambientales que comprometen su desarrollo y la calidad de vida de su población. La presión de actividades ilegales, la degradación de los ecosistemas y la limitada gestión de recursos naturales evidencian la urgencia de colocar la sostenibilidad ambiental en el centro de la agenda nacional.

Sostenibilidad ambiental: una deuda crítica para el desarrollo del Perú
El Perú enfrenta una crisis ambiental que impacta directamente en su desarrollo económico y social. La pérdida acelerada de ecosistemas, junto con la presión de actividades ilegales, debilita las bases productivas del país y aleja el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La sostenibilidad ambiental dejó de ser un ideal y se convirtió en una necesidad estructural.
La degradación de los recursos naturales afecta sectores clave como la agricultura, la energía y el turismo. Comunidades enteras dependen de ecosistemas que hoy muestran signos claros de agotamiento. Sin una gestión responsable del territorio, el crecimiento económico pierde solidez y continuidad.
Minería ilegal y deforestación: una amenaza directa a la sostenibilidad ambiental
La minería ilegal representa uno de los mayores obstáculos para la sostenibilidad ambiental en el Perú. Miles de operadores continúan activos en zonas prohibidas, incluso dentro de áreas naturales protegidas y espacios arqueológicos. Esta expansión vulnera la ley y destruye ecosistemas estratégicos.
La deforestación amazónica avanza a un ritmo alarmante impulsada por estas actividades. En 2024, el país perdió más de 150 mil hectáreas de bosque, lo que incrementó la vulnerabilidad climática y redujo la capacidad de los territorios para regular el clima y el agua. La pérdida forestal también facilita economías ilegales asociadas.
Salud, agua y saneamiento: los costos humanos del deterioro ambiental
Los efectos de la degradación ambiental golpean directamente la salud de la población. En regiones como Madre de Dios, la contaminación por mercurio afecta el aire, el agua y los alimentos. Niños y adultos enfrentan daños neurológicos y una reducción tangible en su esperanza de vida.
El acceso limitado a agua potable agrava este escenario. Millones de peruanos no cuentan con este servicio básico y muchos reciben agua sin tratamiento adecuado. La falta de infraestructura de saneamiento mantiene ríos contaminados y expone a las familias a enfermedades evitables.
El retroceso de los glaciares andinos compromete las reservas hídricas que abastecen a ciudades y actividades productivas. Sin una gestión integral del agua, el país pone en riesgo su seguridad sanitaria, alimentaria y energética.
Petramás y el rol del sector privado en la sostenibilidad ambiental
La evidencia demuestra que la sostenibilidad ambiental y la competitividad avanzan juntas. Las regiones con mejor desempeño ambiental registran mayores niveles de desarrollo y menor presencia de economías ilegales. Este vínculo exige un mayor compromiso del sector privado.
En ese contexto, empresas como Petramás asumen un rol clave en la gestión responsable de residuos sólidos. A través de soluciones tecnológicas y modelos de economía circular, la empresa contribuye a reducir emisiones, proteger el suelo y mejorar la calidad ambiental en zonas urbanas.
La experiencia de Petramás confirma que la sostenibilidad ambiental genera valor económico y social. El Perú necesita más iniciativas que integren innovación, inversión y compromiso ambiental para transformar el diagnóstico en acciones concretas y duraderas
Te invitamos a revisar los enlaces adjuntos sobre las iniciativas ambientales de Jorge Zegarra Reátegui:
